| DECLARACIÓN POLÍTICA DEL XXX PLENO DEL COMITÉ CENTRAL |
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| Escrito por Tribuna Popular | ||
DECLARACIÓN
POLÍTICA DEL XXX PLENO DEL COMITÉ CENTRAL PCV:
Consolidar la
Revolución y
abrir caminos al Socialismo Caracas,
09 jun, 2009. Tribuna Popular TP.-
A continuación publicamos en forma íntegra y en
formato (pdf) la
Declaración Política emanada del XXX Pleno del
Comité Central del Partido
Comunista de Venezuela, desarrollado el 6 y 7 de junio del 2009, cuya
tarea
fundamental del presente momento histórico es construir un
poderoso movimiento
obrero y popular, con una sólida conciencia de clase, para
profundizar el
proceso revolucionario, consolidar la liberación nacional y
abrir caminos a la
construcción del Socialismo.
DECLARACIÓN
POLÍTICA 1.-
La crisis capitalista agudiza al máximo las contradicciones
de clases a nivel
internacional y evidencia con nitidez el carácter multipolar
de la actual
realidad política del mundo. Se acentúa la
contradicción principal del momento
histórico de nuestro planeta: entre los intereses
hegemónicos del imperialismo,
encabezado por la potencia norteamericana, frente a los intereses de
las clases
trabajadoras y los pueblos. El imperialismo actúa para
enfrentar la crisis
salvando al capitalismo y generando mayor concentración del
capital y de poder,
incrementando la miseria, el desempleo, la exclusión masiva,
las desigualdades
y la injusticia social. Pero, también se abre la oportunidad
histórica para que
la clase trabajadora y los pueblos, avancemos en la lucha contra el
sistema
capitalista. Ahora más que nunca la alternativa de la
humanidad es el
Socialismo y éste sólo puede ser el resultado de
una aguda y profunda lucha de
clases en el seno de las sociedades capitalistas. 2.-
Nuestro país, pese a las medidas progresistas adoptadas por
el gobierno del
Presidente Chávez, sufre los embates de la crisis
capitalista. Esto se debe,
fundamentalmente, a que Venezuela tiene una fuerte dependencia con
respecto a
los mercados internacionales, por su carácter de
economía capitalista no
industrializada, monoexportadora y multiimportadora. Nuestra
condición casi
exclusiva de país exportador de crudo, papel asignado
históricamente por el
imperialismo en la división internacional del trabajo, nos
hace vulnerables, en
la medida en que somos víctimas del intercambio desigual en
la relación
comercial con las potencias. En tal sentido, es necesario aprovechar la
crisis
para conquistar mayor soberanía económica,
incluso en el marco de la nueva
integración latinoamericana, adelantando un plan de
industrialización e
impulsando el surgimiento de las nuevas relaciones socialistas de
producción,
es decir, profundizar la revolución iniciando el
tránsito hacia la construcción
del Socialismo. 3.-
Las contradicciones en la actual fase del proceso revolucionario, de
liberación
nacional, tienden a agudizarse. Por un lado la contradicción
principal, que se
expresa en la confrontación entre las aspiraciones de
liberación de nuestra
patria y el propósito del imperialismo estadounidense de
preservar e incrementar
su dominio y favorecer a las empresas monopólicas
transnacionales, de allí que
continúa la amenaza multifacética de la
contrarrevolución, con sus planes
desestabilizadores, que incluyen el terrorismo mediático,
las provocaciones, el
sabotaje económico, el posicionamiento paramilitar, la
activación del sicariato
para actuar criminalmente contra dirigentes populares revolucionarios,
y el
magnicidio, para atentar contra la revolución venezolana e
intentar frustrar
los procesos antiimperialistas de integración y unidad que
avanzan en América
Latina y que le propinan a EEUU importantes derrotas en el campo
político y
diplomático, como la victoria obtenida en la Asamblea
General de la OEA, al
derogar la reaccionaria decisión de expulsar a Cuba de ese
organismo. 4.-
Simultáneamente, se agudiza la contradicción
fundamental presente en toda
sociedad capitalista, que se expresa en los intereses de las clases
trabajadoras frente a los intereses de la burguesía y de la
patronal pública
que reproduce prácticas y vicios propios del Estado
capitalista, aún existente
en nuestro país, en la medida en que muchos –de
quienes ejercen
responsabilidades en la administración pública y
en la gerencia de empresas del
Estado- no están comprometidos con el objetivo de construir
el Socialismo y
privilegian sus intereses particulares frente a los de los trabajadores
y el
pueblo. La concepción burguesa y pequeńoburguesa que
predomina en la
administración del Estado, el reformismo y el oportunismo
prevaleciente,
debilitan a la revolución, obstaculizan los objetivos de
construir una patria
libre y socialista y crean niveles de frustración en las
clases trabajadoras y
en nuestro pueblo. Se evidencia entonces una cada vez mayor
desconexión entre
las orientaciones revolucionarias y progresistas del Presidente
Chávez y las
prácticas antiobreras, antipopulares,
burocráticas, ineficientes y corruptas de
personeros de la gerencia pública, que sirve al surgimiento
y consolidación de
una nueva burguesía, que se levanta disputándose
con la oligarquía tradicional
buena parte de la renta petrolera venezolana. 5.-
Se requiere, por tanto, un cambio en la actual correlación
de fuerzas en la
sociedad y en el proceso revolucionario. El carácter de una
revolución está
determinado, en lo fundamental, por las clases y estamentos que asumen
su
dirección. Por ello, es indispensable para la
revolución venezolana y para
lograr su profundización en la orientación hacia
el Socialismo, fortalecer el
papel protagónico de la clase obrera y del pueblo
trabajador, construyendo el
Poder Popular que permitirá crear el Estado
Democrático Popular Revolucionario
que podrá conducirnos hacia la consolidación de
la liberación nacional y el
tránsito hacia el Socialismo. Es decir, el establecimiento
progresivo de un
modo de producción basado en la propiedad social de los
medios de producción
fundamentales (propiedad de todo el pueblo), con el papel dirigente de
las y
los trabajadores en la gestión de los procesos productivos y
en la sociedad en
su conjunto, donde sean liquidadas todas las relaciones de
producción basadas
en la explotación «del hombre por el
hombre» y donde se superen la división
social y la estructura jerárquica del trabajo. 6.-
En este contexto, el Partido Comunista de Venezuela (PCV), en uso de la
crítica
y la autocritica, ratifica su posición con respecto a temas
y situaciones que
están en desarrollo en la vida política nacional. -
Sobre el proceso
de nacionalizaciones: es un avance importante en la
dirección de conquistar
para el Estado venezolano el control sobre medios de
producción y actividades
económicas estratégicas. Sin embargo, hay que
precisar que la sola estatización
no hace socialista a una empresa, si en ella no se constituyen
relaciones
socialistas de producción, tal situación es
aplicable a todas las empresas y
unidades de producción de propiedad estatal; por tal
razón, las y los
trabajadores de todas las entidades y empresas públicas,
privadas y mixtas,
deben organizarse en Consejos Socialistas de Trabajadores y
Trabajadoras y
adelantar su formación integral, para ejercer el papel de
dirección colectiva
de los procesos productivos y de servicios, junto al Gobierno Nacional
Bolivariano. -
Sobre la conflictividad
laboral: estamos con las y los trabajadores en lucha contra
las violaciones
a los derechos colectivos e individuales cometidas tanto por la
patronal
privada como por la pública. Nos oponemos a los despidos
masivos cometidos en
Gobernaciones, Alcaldías y Consejos Legislativos, bajo
dirección opositora ó
del proceso bolivariano, pues los recortes presupuestarios no deben ser
descargados sobre las y los trabajadores y sus familias; hay que
construir
alternativas y soluciones con las Clases Trabajadoras, no contra ellas. -
Rechazamos
enérgicamente las violaciones a la libertad
sindical y al derecho a la
negociación colectiva, donde quiera que
estén siendo cometidas. El proceso
revolucionario tiene que garantizar un respeto absoluto al derecho a la
organización voluntaria de las y los trabajadores. El
sindicato ha sido y es el
instrumento legal apropiado para que las clases trabajadoras luchen
colectivamente por mejores condiciones de vida y trabajo en esta
sociedad que
condena a los asalariados a ser productores subordinados, alienados y
explotados. Siendo indispensable el rescate del movimiento sindical
para unir
las luchas y desarrollar la conciencia de clase, el carácter
legal y legítimo
de la organización y la actividad sindical, no
está en discusión. Por otra
parte, reiteramos nuestro repudio ante el asesinato de campesinos y
líderes
sindicales y alertamos contra la impunidad. Exhortamos al movimiento de
las y
los trabajadores a fortalecer su organización, su unidad y
su capacidad de
movilización para impedir que la oligarquía, los
círculos de la extrema derecha
y las mafias sindicaleras, impongan una política de
exterminio contra el
movimiento obrero y popular. -
Ante las leyes
que están en discusión: nos
pronunciamos por la más amplia, activa y
organizada participación popular en los debates sobre leyes
que son importantes
para profundizar el proceso revolucionario, determinar el tipo de
sociedad que
queremos construir y contribuir al desarrollo de la mayor conciencia
política
de los colectivos y al fortalecimiento del papel protagónico
de las clases
trabajadoras y del pueblo, de forma independiente con
relación a los sectores
del poder económico y del Estado. En particular nos
referimos a: Ley Orgánica
del Trabajo, Ley de Reforma de los Consejos Comunales, Ley
Orgánica de
Educación, Ley de las Comunas, Ley de la Propiedad Social y
Ley Orgánica de los
Procesos Electorales. Exhortamos a las clases trabajadoras a exigir de
la
Asamblea Nacional la aprobación de la Ley Especial de los
Consejos Socialistas
de Trabajadores y Trabajadoras y la inclusión de esta figura
en la nueva Ley
Orgánica del Trabajo, para dotar a las y los trabajadores de
estos instrumentos
revolucionarios de participación protagónica y
dirigente en los centros de
trabajo. -
Con relación al
estado actual de la Alianza Patriótica:
insistimos en la necesidad de
que el proceso revolucionario se dote de una dirección
colectiva y unitaria
para hacer más eficaz y coherente la inmensa labor de
defender, consolidar y
profundizar la revolución. La ausencia de esta instancia es
una pronunciada
debilidad de la Revolución. Proponemos al Presidente
Chávez y exhortamos a los
factores políticos del proceso a restablecer el
funcionamiento de la Alianza
Patriótica, como un auténtico espacio de
dirección política unitaria, donde el
trato sea de verdaderos aliados y no de subordinados o allegados. Por
otra parte, alertamos a los compatriotas de la dirección
nacional del PSUV,
ante presiones y amenazas de despido contra revolucionarios y
revolucionarias
que no deciden inscribirse en el PSUV, en empresas del Estado y entes
de la administración
pública; situación que particularmente se ha
presentado contra militantes de
nuestro Partido. Tal práctica, que entendemos no es
política oficial, debe
investigarse y tomar los correctivos necesarios, por cuanto no tiene
nada de
revolucionaria, recordando que un partido político
sólo puede fundarse y
fortalecerse por quienes decidan voluntaria y conscientemente
participar en el
mismo. Toda acción dirigida a obligar, de forma directa con
amenazas y
condicionantes, o de forma indirecta, con prácticas
clientelares, a integrarse
en una organización política, conduce a la
descalificación ética y política de
dicho movimiento. La
tarea fundamental del presente momento histórico es
construir un poderoso
movimiento obrero y popular, con una sólida conciencia de
clase, para
profundizar el proceso revolucionario, consolidar la
liberación nacional y
abrir caminos a la construcción del Socialismo. XXX
Pleno del Comité Central del PCV Caracas,
6 y 7 de junio de 2009. |


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