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El
pueblo movilizado
rompió el Toque de Queda fascista
Paro
general en
Honduras exige retorno de Zelaya
Tegucigalpa,
29 jun. 2009. Tribuna Popular TP/Crédito
TeleSUR.-
Cientos de hondureños continúan en las calles
este lunes, pese al toque de
queda de 48 horas decretado el pasado domingo por el presidente de
facto
Roberto Micheletti, exigiendo el regreso del presidente constitucional
de la
nación centroamericana, Manuel Zelaya. Además, en
medio de un paro general
convocado por diversos sectores sociales del país.
Así
lo aseguró la colaboradora de teleSUR desde Tegucigalpa,
Adriana Sívori, al
declarar que manifestantes en apoyo al presidente constitucional de
Honduras,
Manuel Zelaya, han hecho una vigilia por toda la noche pese al toque de
queda
anunciado por el presidente de facto, Roberto Michelleti.
Rompiendo
el toque de queda fascista, el grupo -cada vez mayor- intenta dialogar
con los
militares que se encuentran en las afueras de la Casa Presidencial
armados y
apuntando hacia ellos, según declaró
Sívori, al decirles que no traicionen a su
patria. A pesar de la lluvia, los militares se mantienen armados en los
tanques
militares frente a un pueblo que lucha por la democracia de su
país y el
retorno del presidente elegido democráticamente.
Sívori
aseguró que se evidencian movimientos militares, que tienen
cercado el lugar
con autos y tanques.
Además,
según declaró Sívori varios
extranjeros tratan de tomar vuelos para salir del
país ante la militarización del mismo. Esto,
mientras se acata un paro general
en Honduras convocado por diversos sectores sociales del
país.
Los
manifestantes se encuentran ubicados en la Casa Presidencial, al pie de
lucha
para repudiar el golpe de Estado de las Fuerzas militares contra el
presidente
Zelaya, que ha dejado una situación tensa en el
país por la medida de excepción
aplicada por los golpistas.
Se
mantiene una fogata activa a unos 500 metros del palacio de gobierno,
en tanto
jóvenes del Partido Unificación
Democrática y de otras organizaciones opuestas
al golpe levantaron barricadas en los principales accesos al
área de las
protestas.
"Queremos
a Mel", "No al golpe de Estado", son algunas de las frases que
brotan de los parlantes y llegan hasta la casa de gobierno, ocupada por
los
golpistas.
Este
domingo, organizaciones políticas y sociales crearon el
Frente de Resistencia
Popular, el cual convocó a la ciudadanía a un
paro cívico, en el cual
participarán desde este lunes centrales sindicales,
organizaciones campesinas y
estudiantiles.
Latinoamérica
se
suma a las protestas
Mientras,
países latinoamericanos se suman a las exigencias del
retorno del presidente
constitucional de Honduras, Manuel Zelaya. Por ello, la Central Obrera
de
Bolivia (COB) se reunirá este lunes en La Paz para organizar
movilizaciones en
diversas ciudades del país en repudio al golpe de estado en
el país
centroamericano en defensa de la democracia en ese país.
Según
el secretario general de esa entidad, Pedro Montes, en el encuentro
acordarán
detalles sobre la marcha que se llevará a cabo a nivel
nacional.
Montes
resaltó la víspera que los dirigentes y
trabajadores bolivianos repudiaron el
golpe fascista de origen imperialista, al tiempo que informó
que mantuvo
comunicación con obreros de Honduras, quienes demandan
cambios profundos de
orden estructural en bien de la sociedad, pero que son rechazados por
un grupo
opuesto al desarrollo del país.
Igualmente,
Panamá se adhiere a las manifestaciones en contra al golpe
de Estado perpetrado
contra el presidente Zelaya, y programó actividades en
solidaridad al país, que
se ejecutarán en la capital.
El
Partido Alternativa Popular (PAP) y la Unión de Lucha
Integral del Pueblo
(ULIP) realizarán este lunes una concentración
frente a la embajada de
Honduras, en muestra de apoyo al pueblo y a favor de la
restitución de la
democracia en ese país.
Asimismo,
el Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos
y Sociales
(FRENADESO) adelantará una medida de protesta en Plaza
Catedral, además de
anunciar otras acciones de solidaridad. Como elemento de coincidencia,
todas
las organizaciones condenaron el golpe de estado y el secuestro del
presidente
legítimo y constitucional Manuel Zelaya.
Mientras,
FRENADESO sostiene que las personas que apoyan el golpe militar no le
perdonan
a Zelaya ser parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra
Américas (ALBA), así como su descontento por la
iniciativa del presidente de
acercarse al movimiento social hondureño y haberle dado la
oportunidad al
pueblo de ser protagonista de su propia historia.
Desde
el gobierno, un reporte de la Secretaría de
Comunicación del Estado reflejó el
rechazo a la acción contra Zelaya y recordó que
el golpe militar en Honduras
pone a prueba el sistema interamericano al cual pertenece
Panamá.
Mientras,
el presidente Martin Torrijos, en su condición de titular
del Comité de la
Internacional Socialista de América Latina y el Caribe, se
pronunció contra la
acción golpista.
Asimismo,
exhortó a las instituciones, partidos políticos y
organizaciones ciudadanas de
Honduras a proceder "a la más rápida
normalización del orden
democrático".
Para
ello se debe cumplir "con la inmediata reinstalación del
presidente Zelaya
en el pleno ejercicio de sus funciones, como condición
básica para este
fin".
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