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ZELAYA
CAYÓ EN LA
TRAMPA DE LA OEA
Por:
Ítalo González (*)
¡La
solidaridad inmediata,
internacionalista
proletaria
debemos incrementarla AHORA!
Caracas,
01, jul. 2009, Publicado por Tribuna Popular TP.-
Muchas veces el
destino de los pueblos corre el riesgo de perder la posibilidad de
producir el
salto de calidad, en su desarrollo social, que significa modificar su
Constitución Nacional y pasar, por ejemplo, de la democracia
representativa a
la democracia participativa y suprimir de su Carta Magna aberrantes
disposiciones como las que rigen en Honduras para modificarla,
después de haber
transitado décadas de despotismo y barbarie, acumulando
fuerzas para ese
cambio.
El
pueblo hondureño se encuentra hace varios días en
las calles reclamando el
regreso de su legítimo Presidente, secuestrado por la
oligarquía pro
imperialista que está consolidándose en el golpe.
El tiempo corre en contra de
esta posibilidad y el margen de maniobra de los golpistas se
amplía minuto a
minuto. Eso lo saben los hipócritas de la OEA que
presentaron la propuesta de
retardar el regreso de Zelaya. Lo sabe también el gobierno
de Costa Rica y el
grupo de halcones estadounidenses, meloso el primero y solapados los
segundos,
que hacen esfuerzos por impedir la caída de los golpistas.
Una
situación como la actual en Honduras, se desarrolla en medio
de magnitudes cambiantes:
Las masas enardecidas que no puedan irrumpir abruptamente y con su
fuerza
organizada y el líder al frente de ellas, que
guíe sus luchas y mantenga la
cohesión, la direccionalidad y la moral de combate, para
coronar en corto
tiempo el objetivo propuesto, pueden en 24 horas perder su fuerza y la
contundencia de sus acciones; los integrantes de las fuerzas armadas
indecisos
y proclives a los intereses del proletariado, que no vean inclinarse la
balanza
a favor del movimiento popular, no terminan de definirse y pasar a la
insurrección y los factores externos que apoyan con fuerza
el movimiento pueden
diluirse en la
retórica embustera de
quienes dicen apoyar, pero lo que tratan es de dar un respiro a los
golpistas.
Lo
anterior es precisamente lo que acaba de pasar en la OEA. Por ello, la
posición
de Venezuela fue la de hacer entender la situación, pero la
mayoría de ese
organismo, que sigue demostrando, en términos más
melifluos, su compromiso con
el imperialismo y las oligarquías criollas,
cumplió muy bien su papel: GANAR
TIEMPO para consolidar el golpe.
Se
ignoró olímpicamente la advertencia de Fidel
Castro, publicada un día antes del
golpe. Allí se predijo prácticamente lo que
podía ocurrir y está ocurriendo. El
sábado será demasiado tarde, los golpistas
habrán ganado opinión nacional e
internacional, las masas agotadas ante esta vacilación,
perderán fuerza, la
represión aumentará rápidamente y los
líderes sindicales, populares y las
fuerzas políticas de izquierda serán sometidas
por la fuerza, las torturas y el
asesinato. Esto lo saben muy bien los teóricos de la guerra
desde Zun Tsu hasta
los asesinos del pueblo Tamil hoy; lo
saben muy bien quienes manejan la técnica de la guerra de
Cuarta Generación y
su experiencia en todo el mundo. Lo saben con mucha razón
los pueblos de
Centroamérica que han vivido en carne propia procesos
revolucionarios y lo
sabemos los venezolanos que fuimos víctimas de maniobras
parecidas en abril del
2002.
Corolario:
¿qué le importa a los golpistas ser excluidos de
la OEA? NADA. Por ello, es al
pueblo hondureño, sus organizaciones sindicales, de obreros
y campesinos,
juveniles, populares y a los partidos políticos que apoyan a
Zelaya, a quienes
corresponde acumular fuerzas y lanzarlas de inmediato contra el
objetivo
principal: Recuperar la Presidencia para José Manuel Zelaya.
LA SEMANA ENTRANTE
SERÁ TARDE, por ello todo el esfuerzo lo haremos para que el
sábado se cumpla
el objetivo propuesto.
¡La
solidaridad inmediata,
internacionalista
proletaria debemos incrementarla AHORA!
(*)
Secretario Nacional de Ideología del Partido Comunista de
Venezuela
Caracas,
julio 1º. De 2009
ITALO
GONZALEZ
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