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Comunicado
del Secretariado del Estado
Mayor Central
FARC-EP
llama a "militares de honor'' a rechazar acuerdo con EEUU
Caracas,
06 nov. 2009, Tribuna Popular
TP.-
La jefatura de las
guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP)
llamó a los
"militares de honor'' colombianos a unírseles en el rechazo
a un acuerdo
firmado entre Bogotá y Washington para el uso de bases
militares en el país,
según un comunicado conocido este viernes.
"Ayer el honorable adversario nos decía: cuenten conmigo;
hoy les decimos,
cuenten con nosotros, no sólo para defender la
soberanía patria, sino para
construir una 'Colombia Nueva', si se atreven'', dijeron las FARC-EP en su pronunciamiento
dirigido a "los
militares de honor'' y divulgado en la página de internet de
la Agencia de
Noticias Nueva Colombia (Anncol), que suele difundir comunicados
rebeldes.
"Sabemos que en la institución militar para suerte de
Colombia y orgullo
de América Latina, aún hay no pocos hombres que
preservan inmaculado el sagrado
honor militar'', agregó el grupo rebelde, al destacar que el
acuerdo militar
entre Colombia y Estados Unidos era una ``daga envenenada enterrada''
en el
país.
A
continuación el
Comunicado completo:
LAS
FARC SE PRONUNCIAN SOBRE LAS BASES
MILITARES A DISCRECIÓN DE LOS GRINGOS
A
los militares de honor
Hacemos
un fraternal y
patriótico llamado a los militares de honor para que junto a
nuestro pueblo
formemos un solo haz que converja en una guerra patria para defender
nuestra
soberanía y dignidad latinoamericana,
enlodada hasta el
tuétano de infamia, sangre, corrupción y
servilismo por el presidente Álvaro
Uribe Vélez, quien sin ruborizarse siquiera, porque carece
de dignidad, aceptó
la instalación por el Imperio de 7 bases militares en Colombia, las que
serán como una daga
envenenada enterrada en el cuerpo de la Patria y su punta alcanzará el
corazón mismo de
América Latina, cuyo único objetivo es
impedir el proceso democrático e integracionista de nuestros
pueblos, que bajo
la luz del ALBA han continuado el
inconcluso proyecto libertario que dejara trunco
el
Libertador Simón Bolívar.
Apelamos
a su honor
porque sabemos que él es la primera virtud del militar. El
honor es el que hace
que se sufra con espartano estoicismo y sin desesperación
todas las vicisitudes
que nos depara la guerra; él es el que nos impulsa a
entregar la vida en el
campo de batalla sin ningún cálculo diferente al
bien de la patria. Entendiendo
por patria el territorio de la Nación con su biodiversidad,
riquezas
naturales, población y
cultura, y no, los bienes, intereses y chequeras de los
Santo domingo,
de los Ardila Lulle, los Sarmiento Angulo y pare de contar...
Sabemos
que en la
Institución Militar para suerte de Colombia y orgullo de América Latina,
aún hay no pocos hombres
que preservan inmaculado el sagrado honor
militar y por ello, pueden con altivez
mirar de frente a sus conciudadanos y
estrechar la mano de los mismos, porque no la tienen
manchada de sangre
con los crímenes de lesa humanidad de los
mal llamados "falsos positivos", que evidencian una
profunda descomposición
moral tanto de los ordenadores como de los ejecutores,
ni tienen la conciencia enmohecida
por la degradante corrupción que cada
día
reverdece más en éste Gobierno de mafia,
paramilitarismo y crimen,
donde los que se consideran
personeros de la soberanía, son traidores infames que no
tienen siquiera el
prestigio de la legalidad, porque sus actos, inclusive sus vidas, ha sido todo
un fraude.
Señores
oficiales y
suboficiales: Cuando el general Joaquín Matallana quiso
entrar al enclave estadounidense
de Lomalinda (Meta), un oficial gringo de tercera categoría
se lo impidió con
arrogancia. Herido en su honor el general colombiano se
dirigió al Presidente
de la República para manifestarle su infinita molestia por
el irrespetuoso
desplante. "No puedo hacer nada", le respondió. Era un
presidente
autista, sin noción de patria, acostumbrado a rumiar en el
potrero yanqui de
los lacayos. Matallana, hombre de pundonor militar, presentó
entonces su
renuncia irrevocable, afirmando con energía que en Colombia
no puede haber
territorio alguno ocupado por fuerzas extranjeras y mucho menos vedado
a un
General de la República. Unos años
después, reunido en Casa Verde con los
comandantes guerrilleros Manuel Marulanda Vélez y Jacobo
Arenas, el altivo
general les prometió con énfasis: cuenten conmigo
si algún día el país es
invadido por los gringos. ¡Qué calidad humana y
militar la de nuestro digno
adversario en la guerra de Marquetalia !.
Ese
es el honor que debe
inflamar el pecho de un militar que verdaderamente sienta la patria por
dentro.
El
lejano incidente de
Loma linda trajo a nuestra memoria la reciente afrenta de militares
gringos
contra la guardia de honor que esperaba al presidente Bush en la
escalerilla
del avión, en su escala en Bogotá. Para asombro
del país, los gorilas de la
seguridad de Bush requisaron a los militares colombianos y les
revisaron sus
armas, sin que nadie chistara nada. Ninguna protesta; sólo
el silencio servil
de los altos mandos y el presidente. ¡Cómo se
ultrajó en esa ocasión nuestro
decoro!. La decisión de Uribe de permitir la
instalación de 7 bases militares
de los Estados Unidos en territorio colombiano es un acto de alta
traición a la
patria latinoamericana. Ceder el territorio como base de
agresión contra países
hermanos, contra los mismos connacionales, y como puntal de
consolidación de
una estrategia de predominio continental, debe llenar de
vergüenza el alma de
los colombianos. No hay argumento más irrisorio y
cínico que el de Uribe para
explicar, que en este caso, no se configura pérdida de
soberanía, porque los
militares colombianos estarían al mando de tales bases. Lo
que ocurre en la
base aérea de Tres Esquinas, o en Barrancón, es
un mentís de proporciones
faraónicas. Allí mandan los gringos. Los
oficiales colombianos, como ocurría en
Loma Linda, ni siquiera podrán aproximarse a las barracas e
instalaciones donde
trasiegan los militares norteamericanos. La "soberanía
compartida", a
la que de manera insólita alude Uribe, es un sofisma para
tontos, porque nunca puede
ser soberano un país ocupado por tropas extranjeras. La
humillación de ver
oficiales colombianos subordinados a oficiales del Comando Sur del
ejército de
los Estados Unidos, no debe ser tolerada donde hay honor.
¿Quién
entiende esa
jerigonza presidencial de que los militares gringos tendrán
inmunidad, pero no
impunidad? Tal vez Uribe está creyendo que los colombianos
son una manada de
ignorantes atronados.
Señores
oficiales y sub
oficiales: frente a los proyecciones neocoloniales del gobierno de
Washington
debemos asumir la misma actitud insobornable y patriótica
del Libertador Simón
Bolívar, que decía: "Aborrezco a esa canalla de
tal modo que no quisiera
que se dijera que un colombiano hacía nada como ellos... Los
Estados Unidos son
los peores y son los más fuertes al mismo tiempo... Formado
una vez el pacto
con el fuerte, ya es eterna la obligación del
débil". Lo que nosotros
debemos priorizar es la búsqueda de la unidad de nuestros
pueblos. Retomar el
proyecto de Gran Nación de Repúblicas que
dominaba el sueño del Libertador,
como escudo de nuestro destino. En la historia de Nuestra
América, sobresale el
antiimperialismo de militares patrióticos como el general
Omar Torrijos de
Panamá, el coronel Francisco Caamaño de
Dominicana, el general Velasco Alvarado
del Perú, Prestes en Brasil y Arbenz en Guatemala, entre
otros, que por su
actitud se ganaron el afecto de sus pueblos.
Aquí
debemos forjar la
resistencia patriótica, coordinando esfuerzos con las
organizaciones políticas
y sociales del país, para hacer prevalecer la
soberanía y la dignidad. Ejército
patriota, guerrilla bolivariana y pueblo movilizado, son los
únicos que pueden
atajar el vuelo amenazante del águila de la doctrina Monroe
sobre los cielos de
Nuestra América. Hagamos realidad el sentimiento puro del
general Matallana de
hacer respetar la patria, unidos como debe ser. Ayer el honorable
adversario
nos decía: cuenten conmigo; hoy les decimos, cuenten con
nosotros, no solo para
defender la soberanía patria, sino para construir una
Colombia Nueva, si se
atreven.
Cordial
saludo.
Compatriotas,
SECRETARIADO
DEL ESTADO
MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP
Fuente:
ANNCOL – Tribuna
Popular
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