Siguenos en: Twitter Tribuna PopularSiguenos en You TubeSiguenos en DailyMotionSiguenos en TuTVSiguenos en RSSVotación en Hispatop.com

 
02.09.2010

Hacer Clic en la imagen para ver instrucciones y formulario

LA LUCHA DE CLASE Y EL PROBLEMA DEL PODER PDF Imprimir E-mail
Escrito por Edición de Tribuna Popular   
Sábado, 14 de Noviembre de 2009 20:22
Gladys Marín (1941-2005), Militante comunista y lídereza de la Izquierda chilena
Gladys Marín (1941-2005), Militante comunista y lídereza de la Izquierda chilena

LA LUCHA DE CLASE Y EL PROBLEMA DEL PODER

(Fragmento de la intervención de Gladys Marín en el Seminario Internacional “A 25 años de la Unidad Popular”, realizado en Santiago de Chile, el 25 de julio de 1995).

Por Gladys Marín (*)

La mentada tesis, tan en boga hoy por hoy, supone un hecho que la historia se ha encargado de derrumbar cuantas veces ha sido necesario: que en las sociedades no hay intereses antagónicos, no hay lucha de clases, no hay conflictos sociales, no hay contradicciones, y por ende no hay necesidad de cambios y rupturas.

Precisamente, la izquierda tiene la amarga experiencia del modelo de socialismo construido en el Este de Europa, que dio por eliminadas las contradicciones. Esa dogmatización se vino al suelo. Los actuales dogmas del consenso social, de los proyectos país, no son otra cosa que una reiteración de ese mismo yerro.

Es falso que el gobierno de la Unidad Popular no contara con una mayoría para llevar adelante los cambios. Los problemas eran otros.

La experiencia de la Unidad Popular demuestra que ella fue conquistando una mayoría nacional, pero que ésta no bastaba si no iba acompañada de otros factores de poder.

La experiencia reciente de Chile es una demostración de la falsedad de los planteamientos del consenso social o nacional… ¿De qué le sirve a la Concertación obtener más del cincuenta por ciento de los votos, llegar a “consensos” nacionales con la derecha, si no tiene la capacidad para ejercer el poder real, y debe conformarse con los arreglos posibles y seguir dentro de las reglas impuestas por la dictadura?

Si bien el 4 de septiembre de 1970 se conquistó la Presidencia de la República, ésta era sólo una parte del poder, pero éste no era el poder real. Se necesitaba de un nuevo Estado, de la democratización profunda del Poder Judicial y del Poder Legislativo, Contraloría, y sus pilares fundamentales, las FF.AA. y los medios de comunicación de masas.

El triunfo de Allende, el camino al poder, se realizó en los marcos del viejo sistema estatal. Se trataba de usar y ampliar ese marco, pero al mismo tiempo resolver el nexo dialéctico de negación, de su transformación democrática para alcanzar la plenitud del poder.

Durante el período 1970-1973 se provocó al interior del Estado una profunda y violenta lucha, producto del enfrentamiento de fuerzas que pugnaban en sentido contradictorio: aquellas que se oponían a las transformaciones revolucionarias, albergadas en determinadas instituciones del Estado, y las fuerzas populares que impulsaban el proceso de democratización radical de las estructuras socio-económicas del país.

Este enfrentamiento de fuerzas al interior del Estado, sólo se podía resolver a favor del movimiento popular con la irrupción de una fuerza nueva: la más profunda, activa participación del pueblo, constituida en poder por sí misma, o sea poder directo, basado en la iniciativa desde abajo, que sobrepasara el marco del viejo Estado. Un poder popular no alternativo al gobierno, sino que combinara su propia actividad estatal en el gobierno, con la directa presión sobre los poderes estatales que se negaban a dar paso a los cambios.

Es cierto que en los tres años de gobierno de Salvador Allende se constituyeron diversas y ricas formas de participación. Sin embargo no se asumió el significado estratégico que tenía para la decisión del conflicto.

El acceso legal al poder, esta demostrado, la Unidad Popular lo hizo. No es un camino inhabilitado para las fuerzas populares. En determinadas circunstancias puede ser el más propicio. Ese no es el problema fundamental.

La esencia de un proceso de cambios profundos se juega no sólo en la capacidad de capturar determinados niveles de poder del Estado, gobierno, parlamento: El movimiento popular debe desarrollar la capacidad de incorporar instituciones nuevas, frescas, a la lucha, instituciones de poder exógenas al Estado, pero que pueden constituirse en formas de poder real.

El problema radicaba en que no teníamos una concepción acabada sobre el tema del poder. Faltó una elaboración más completa respecto de cómo avanzar en la transformación del Estado y la conquista del poder real. Y eso fue decisivo.

Lo mismo podemos señalar en relación a la defensa del gobierno democrático. Ante los embates de la reacción teníamos el derecho y el deber de organizar la defensa del gobierno en todos los terrenos.

Sólo se puede defender lo alcanzado si estamos preparados para ello. En los pronunciamientos de los partidos de la Unidad Popular, hubo muchas frases acerca del compromiso y disposición a defender el gobierno. Algunas, muy encendidas y demagógicas.

La disposición moral en los trabajadores y en la juventud era muy grande. No es casual la defensa que se intentó en diversas industrias y la permanencia de los estudiantes, profesores y funcionarios, ese mismo  11 en la Universidad Técnica del Estado.

Sin embargo ningún partido puso el problema de la defensa seriamente en el centro de las decisiones.

Edición de Tribuna Popular.

(*) Al momento de esta intervención era Secretaria General del Partido Comunista de Chile.
Gladys del Carmen Marín Millie, nace en Curepto el 16 de julio de 1941 y fallece en Santiago, 6 de marzo de 2005.
 
close

Abrir y Cerrar

Esta web se ve mejor con Mozilla Firefox Mosilla Firefox. Descárgalo aquí

DIRECTOR-FUNDADOR: Gustavo Machado M. (1898-1983) / DIRECTOR: Carlos Aquino G. / EDITOR: Oscar Peña
Consejo de Redacción: Jerónimo Carrera, Oscar Figuera, Pedro Eusse
REDACTORES Y COLABORADORES: Luis Rojas, Josmel Meza, Francisco Guacarán, J. Enrique Montero, Argelio Pérez Fabra, Ítalo González,
Fernando Arribas, Roso Grimau, José Egido, Rafael Enciso, Manuel Sutherland
Administración: Guillermo Betancourt, Zenaida Marrero / DISTRIBUCIÓN: Antonio Gutiérrez, José Rodríguez
Diagramación y Diseño: Departamento Nacional de Prensa y Propaganda del PCV
DIRECCIÓN: Calle Jesús Faría, Esq. de San Pedro a San Francisquito. Edif. Cantaclaro, PB. Parroquia San Juan, Caracas. Venezuela
Telefax: +58 212 3955696 - 4819737 Correo electrónico: tribuna.popular.web@gmail.com