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Entrevista
con Narciso Isa Conde
"Solo
una victoria total podría eliminar al imperialismo"
Caracas,
22 nov. Tribuna Popular TP/Por
ABP Caracas.-
La Agencia Bolivariana
de Prensa (ABP) entrevistó en forma exclusiva al
revolucionario dominicano,
Narciso Isa Conde, en el cual señaló estar
convencido que “Solo una victoria
total podría eliminar el Imperialismo”, entrevista
que publicamos en forma íntegra.
Con
vistas al cercano
tránsito de la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) al
Movimiento,
entrevistamos al revolucionario dominicano Narciso Isa Conde, miembro
de la
presidencia colectiva de la Coordinadora.
La
entrevista tuvo como
meta principal profundizar en la comprensión del significado
del nuevo paso
--los cambios en la práctica, la organización y
el papel de la ideología que
conllevará la formación del Movimiento
Continental Bolivariano.
ABP
CCS: El 7, 8 y 9 de diciembre, la
CCB dará un paso cualitativo de Coordinadora a Movimiento en
la ciudad de
Caracas. Has estado vinculado con la Coordinadora desde el principio,
en un
proyecto que se inició conmemorando y recreando la
Campaña Admirable de
Bolívar. ¿Por qué este paso a
Movimiento?, ¿por qué ahorita?
Narciso
Isa Conde
NIC:
La necesidad de la constitución del Movimiento Continental
Bolivariano guarda
una estrecha relación con la experiencia acumulada en la CCB
y con las
exigencias del proceso continental en esta fase de contraofensiva
imperialista.
La coordinación de capítulos nacionales y de los
componentes de cada capítulo
entre sí, en cada uno de esos escenarios, ha sido importante
pero insuficiente.
Se
necesita pasar a una
organización continental más coherenciada y
cohesionada, donde las partes
piensen y actúen en términos más
continentales e internacionales; con
estructuras más ágiles, sustentadas en los
consensos previos en torno a los
principales ejes programáticos y de acción; con
mayor vocación de delegación de
lo acordado y asumido colectivamente, con iniciativas cada vez
más abarcadoras
del continente, con procedimientos y medio más
dinámicos.
La
CCB resistió
embestidas fuertes y después de ellas ha seguido creciendo,
aun en medio de una
confrontación muy aguda a escala continental.
La
estrategia
revolucionaria común de la diversidad política,
social y cultural
(revolucionaria, anti-sistémica, antiimperialista,
anticapitalista y
pro-socialista) siempre ha sido necesaria para enfrentar la estrategia
de
dominación imperialista, oligárquica,
partidocrática y mafiosa.
De
ahí la importancia de
la recuperación y actualización del proyecto
emancipador de Bolívar y los
próceres de Nuestra América contra el
colonialismo español y el naciente
imperialismo estadounidense.
Vivimos
y sufrimos un
proceso de recolonización neoliberal realmente bestial, que
solo puede ser
enfrentado con éxito en escala continental y mundial desde
un nuevo proyecto
bolivariano inspirado en la propuesta de Patria Grande liberada y
socialismo;
pasando por la democracia participativa como tránsito hacia
él y logrando la
derrota del neoliberalismo como modalidad decadente del capitalismo en
crisis.
Pero
“ahorita” --como
ustedes dicen-- el paso a un movimiento que asuma esta estrategia de
creación y
ruptura es más imperioso que antes dada la contraofensiva
imperialista, que en
esta fase puede sintetizarse en el golpe de Estado en Honduras, en la
instalación de cinco nuevas bases militares estadounidenses
en Colombia (siete
en total), en la cercana presencia de la IV Flota, y en el
relanzamiento del
Plan Colombia-Iniciativa Andina cara la conquista de la
Amazonía y a la
desestabilización-reversión de los proceso
transformadores en Venezuela,
Ecuador y Bolivia, y más recientemente la amenaza de golpe
de Estado en Paraguay.
ABP
CCS: La Coordinadora comienza
recuperando el proyecto de Bolívar por la
integración latinoamericana y en
contra la intervención imperialista hace unos seis
años. ¿Podrías hacer una
breve evaluación de la trayectoria, los éxitos y
desafíos?
NIC:
La Coordinadora nació bajo la impronta de la audacia
revolucionaria, dado que realizar en el 2003 la réplica de
la Campaña Admirable
del Libertador, cruzando en marcha desafiante desde Cartagena a Caracas
por
todo el territorio colombiano controlado por un Estado
narco-paramilitar-terrorista, no fue cualquier cosa. Se
trató de una señal muy
elocuente de valor y firmeza.
Desde
entonces la CCB
asumió incluir todas las rebeldías y todas las
formas de lucha desde una clara
orientación antiimperialista, desde el combate multiforme al
capitalismo
neoliberal y a las corrompidas clases dominante-gobernantes del
continente.
Puso
en el centro de su
accionar la consigna: “¡Ni un soldado yanqui en
nuestra América!”
Asumió
sin reservas la
lucha por la libertad de todos los presos políticos en las
cárceles del imperio
y en las prisiones latino-caribeñas.
Desplegó
la solidaridad
con los mapuches de Chile y con todas las luchas de los pueblos
originarios.
Desafió
el chantaje
respecto a la resistencia armada y civil en Colombia,
denunció el régimen
criminal de ese país y enfrentó la falacia de la
supuesta lucha antiterrorista
desplegada por el Estado más terrorista del planeta: el de
los EEUU; incluyendo
la denuncia del régimen de Uribe como su principal sucursal
en esta región.
Reforzó
la solidaridad
con la revolución cubana, con le proceso bolivariano de
Venezuela, con los
gobiernos progresistas de la región, con el ALBA,
Petrocaribe y Petroamérica.
Realizó
dos Congresos de
alta representatividad y profundos contenidos (2005 en Caracas y 2008
en Quito,
Ecuador), abordando temas cruciales como la estrategia imperialista en
la
región, los planes militares de EEUU, la solidaridad, la
cuestión
medio-ambiental, el tema de género, los problemas de la
juventud actual, los
movimientos sociales en su relación con la
política revolucionaria…
La
CCB llevó a cabo las
“Expediciones Antiimperialista de América del Sur,
Puerto Rico y Haití a
Quisqueya”, destacándose la
“Expedición
Bolívar-Petión”, que partió
de Caracas
a Santo Domingo, todos bajo el lema: ¡Ni un soldado yanqui en
nuestra América!”
Se
implantó en veinte
países del continente y construyó brigadas
internacionales en Europa y
Australia.
Promovió
en grande el
ejemplo de Bolívar y los próceres de nuestra
América, enarbolando con fuerza el
proyecto de Patria Grande y Socialismo.
Honró,
desafiando todos
los estigmas y calumnias, a los comandantes Raúl Reyes y
Manuel Marulanda a
raíz de sus sentidos fallecimientos.
Resistió
las embestidas
represivas en México, Perú, Ecuador, Chile,
Colombia y República Dominicana con
una firmeza y una dignidad espartana.
En
buena medida, en su
trayectoria, la CCB se diferenció de una izquierda
lamentablemente ablandada.
ABP
CCS: ¿Qué es el Bolivarianismo? Se
podrían distinguir varios aspectos como la
combinación de las formas de lucha,
la igualdad como la ley de leyes, la búsqueda de una
sociedad capaz de
satisfacer las necesidades materiales y espirituales del pueblo (lo que
Bolívar
llamó “la mayor suma de felicidad”), la
integración latinoamericana y el
antiimperialismo. ¿Cómo se relacionan entre si,
qué es lo principal y qué
partes merecen ser resaltadas?
NIC:
Es todo eso junto y mucho más.
Es
democracia política,
económica, social, cultural.
Es
democracia
participativa e integral.
Es
suma de soberanía en
una soberanía mayor, que las incorpora a todas y respeta sus
identidades.
Es
alborada socialista,
dado que Bolívar remontó el liberalismo y
defendió un proyecto de emancipación
nacional y social sumamente avanzado para su época.
Es
unidad de
diversidades y combate continental multifacético para
desterrar la
recolonización neoliberal inseparable del capitalismo actual.
Es
antiimperialismo y,
por tanto, anticapitalismo.
ABP
CCS: ¿Puedes explicar la
diferencia entre movimiento y coordinadora por un lado, y partido por
otro?
También, ¿cómo ves la diferencia y los
posibles vínculos entre el Movimiento
Continental Bolivariano y el ALBA, un proyecto paralelo de
integración?
NIC:
La CCB ha sido coordinación de partes, de
capítulos
nacionales y de los componentes dentro de esos capítulos.
El
Movimiento procurará
que la diversidad se exprese en un torrente más cohesionado
y coherenciado como
ya dije, más compacto, más continentalmente
conducido.
En
el MCB el conjunto
predominará más sobre las partes y sus
componentes provenientes de la
Coordinadora y los incorporados a raíz del
próximo Congreso Constitutivo y en
su devenir.
El
Movimiento reforzará
las características político-sociales y
político-culturales de su composición y
sus definiciones.
En
él deberá predominar
la democracia que emana de los consensos producidos por sus diversos
componentes nacionales, sociales, culturales, liderazgos sociales y
políticos,
científicos e intelectuales… bajo una
dirección central que la respete y asuma
la conducción en términos continentales e
internacionales.
El
proyecto Patria
Grande Liberada será todavía más
dominante.
Los
partidos conocidos
son de circunscripción nacional, expresiones
políticas clasistas (buenas y
malas, revolucionarias y reaccionarias), en no pocos casos
orgánicamente
separadas de los movimientos y organizaciones sociales y culturales.
Nuestro
movimiento será continental y más
allá, y a la vez político-social y
pluricultural.
Los
partidos del
sistema, por demás, son fuerzas cada vez mas privatizadas,
secuestradas por
partidocracias corruptas, grandes empresarios y grupos mafiosos. Nada
que ver
tendrá lo nuestro con esa derivada, sino todo lo contrario.
Es
un gran desafío
porque va mucho más allá de los ensayos de este
tipo dentro de las fronteras
nacionales, para proponerse una construcción transnacional,
transcontinental.
El
propósito es
ambicioso y apenas comienza esta nueva experiencia. La vida nos
enseñará, en
permanentes pruebas derivadas de los errores y los aciertos, a ajustar
y
corregir rumbo, a avanzar persistentemente con la idea de hacer posible
lo
aparentemente imposible pero absolutamente necesario.
El
ALBA es una alianza
de carácter político, económico y
cultural entre estados y gobiernos
revolucionarios y progresistas, ciertamente abierta a los movimientos
sociales.
El ALBA creó acertadamente su Consejo de Movimientos
Sociales con rango parecido
al consejo de gobiernos. Resume así un proyecto integrador
que supera lo
simplemente estatal y comercial. Eso es muy positivo y el MCB
deberá darle
apoyo y procurar forma de participación en el Consejo de
Movimientos Sociales y
en proyectos extra-gubernamentales apoyados por el ALBA. Mientras
más sostén y
participación del pueblo se le de al ALBA, mucho mejor
será ese formidable
instrumento integrador.
El
territorio actual del
ALBA se limita a nueve países de la región y
algunas otras iniciativas de
carácter no gubernamental en otros países. No
contempla participación de
partidos y movimientos políticos revolucionarios en sus
mecanismos.
El
MCB no será un
espacio pro estatal-gubernamental, no depende de ningún
estado o gobierno por
avanzado que sea. Es un movimiento independiente, revolucionario,
celoso de su
autonomía y no sujeto a intereses de Estado (ni donde hay
gobiernos
progresistas que apoyamos, ni donde continúa el imperio de
las derechas y la
recolonización neoliberal). Incluye partidos y movimientos
políticos
revolucionarios junto a organizaciones sociales, culturales,
individualidades y
liderazgos diversos. Su escenario de acción es todo el
continente y más allá,
en procura de la profundización de los procesos
transformadores y de las reformas
avanzadas, en interés de contribuir a producir los cambios
políticos avanzados
donde no se han logrado; todo esto en dirección a llevar a
cabo las nuevas
revoluciones y la emancipación política y social
de la Patria Grande, en
dirección a las transiciones revolucionarias hacia el
socialismo.
ALBA
y MCB son dos
expresiones de unidad distintas, que pueden completarse entre
sí y con otras,
que no tienen que ser paralelas si no convergentes.
ABP
CCS: Los revolucionarios
rechazamos las últimas embestidas del imperialismo --las
nuevas bases militares
en Colombia y Panamá, el golpe de estado en Honduras,
etcétera. Mas éstas son
también síntoma de la desesperación
del imperialismo. Como con cualquier
agudización de la crisis del capitalismo, también
es posible que la salida de
ésta se convierta en un paso adelante para nosotros.
¿Podrías comentar sobre la
perspectiva de la eliminación total del imperialismo yanqui
en el continente en
un futuro no tan lejano?
NIC:
Síntomas de desesperación dentro de su
decadencia. Pero,
en fin, síntomas peligrosos.
La
bestia herida se
torna cada vez más agresiva. No es accidental que esto
esté pasando después de
algunos exagerar ilusoriamente el significado de la victoria de Obama.
El
imperialismo no es
simplemente un presidente. El presidente de EU en esta fase
imperialista a lo
sumo puede matizar las iniciativas del imperio decadente y
militarizado,
imprimirle uno u otro estilo, esto es, intentar matarnos con cierta
suavidad o
con cierta o gran con dureza.
El
capitalismo y el
imperialismo, y muy especialmente el estadounidense (que es el centro
del
sistema) están en crisis mayor.
Toda
la civilización
burguesa está en crisis.
El
imperialismo, repito,
está en decadencia y altamente militarizado, en busca de
afianzar su hegemonía
resquebrada y superar sus carencias estratégicas.
De
ahí su alta
agresividad y la contra-ofensiva descrita en los acontecimiento a que
hace
referencia esta pregunta y que también mencioné
más arriba.
En
Honduras no se han
salido con la suya porque la resistencia popular ha sido formidable.
Esa
es la constante
fundamental y el principal valor de la actual ola de cambios. Los
pueblos, aun
con escasas conformaciones de vanguardia, no están
dispuestos a transigir con
la ignominia. Resisten con dignidad y se rebelan altivamente. Mientras
el
imperialismo, aun en grandes dificultades, persiste en sus designios
avasallantes y amplia su accionar contra las reformas avanzadas y las
perspectivas de revolución.
El
imperialismo y sus
aliados están empantanados en Honduras, pero se proponen
golpear en Paraguay y
no desisten de desestabilizar Venezuela, Ecuador, Bolivia…
con la ayuda del
régimen de Uribe, del paramilitarismo y sus bases militares.
No abandonan su
intención de estrangular a Cuba y derrotar su
revolución de mil maneras.
No
han podido con la
heroica insurgencia colombiana, pero siguen intentando agredirla en
mayor
escala y con poderosas técnicas de exterminio.
Así
son.
La
crisis no basta para
derrotarlo. La crisis capitalistas son oportunidades para hacer
revoluciones y
las grandes crisis son grandes oportunidades. Solo eso, pues ellas por
sí solas
no generan los cambios revolucionarios.
Hay
que crear y
desarrollar las fuerzas capaces de derrotar todas sus estrategias, con
iniciativas en todos los terrenos.
Eso
no tiene tiempo.
Ahora
vivimos una gran
oportunidad para lograrlo.
Esta
es una época
propicia para grandes cambios.
La
crisis, repito, es una
gran oportunidad, y la ola está en marcha. El
“fantasma” de Bolívar camina por
toda nuestra América.
Todo
va a depender de lo
que juntos logremos hacer.
Las
revoluciones, menos
aun una revolución continental, no caen del cielo.
Hay
que ponerlas en
marcha, crearlas, desarrollarlas.
Solo
una victoria total
podría eliminar al imperialismo para entonces avanzar hacia
la justicia plena.
Aceleremos el paso para que sea lo antes posible y concluya esta
tragedia.
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